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Electocracia.com
23/11/2015
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Generales 2015 (TNS Demoscopia 23/11/2015)
24/11/2015

El medioambiente político y el entorno económico

EL MEDIOAMBIENTE POLÍTICO Y EL ENTORNO ECONÓMICO.

Que el ambiente político y el entorno económico están relacionados de forma correlativa es obvio y evidente. Que los ¨mercados¨ precisan y demandan entornos políticos estables y cambios tranquilos también lo es. España este año crecerá aproximadamente al 3% ralentizándose ese crecimiento en el tercer trimestre, según las previsiones del propio Gobierno. Sin duda alguna son buenas previsiones de crecimiento que se traducirán en mayor empleo -sin entrar en el debate de la calidad del mismo que lo dejaremos para otro momento- y, por tanto, mayor riqueza a priori para la sociedad. Año que coincide con distintos periodos electorales en nuestro estado: elecciones andaluzas; europeas; autonómicas y Municipales; elecciones en Cataluña y elecciones generales, anunciadas ya oficialmente por el presidente de gobierno para el 20 de diciembre.

Por tanto habría que analizar el impacto que han tenido y tendrán -a expensas de las Generales- todos estos comicios en nuestra economía y en nuestro crecimiento, y cómo los partidos políticos en su totalidad quieren generar confianza en la ciudadanía enviando un mensaje claro en cuanto a que la opción política que ellos representan no supone, en ningún caso, riesgo en el ámbito económico.

Los partidos políticos, todos sin excepción, afinan sus discursos y propuestas en dos planos: el plano que ya comentaba de que su propuesta política es la más adecuada para las empresas e inversores y por tanto ese planteamiento genera confianza en el mercado, y el segundo ámbito y en el que más se están esforzando, en cuanto a lavar su imagen por exigencia de la sociedad en su totalidad debido a los escándalos habidos de corrupción que afecta en mayor medida a los partidos tradicionales que han tenido responsabilidades de gobierno y suman una larga trayectoria de responsabilidad institucional. Es precisamente por esa brecha de confianza que se ha creado en la sociedad con esos partidos donde se han presentado nuevas propuestas; me refiero a Podemos y a Ciudadanos que han irrumpido con fuerza bien sea de forma directa, como lo ha hecho este último en Cataluña y pudiera ser que ese impulso tenga una traducción en las próximas generales de amplia representación parlamentaria, bien con marcas allegadas en ámbitos locales como puede ser el caso de Podemos. Pero es evidente que la ciudadanía en su totalidad ha culpado a los partidos tradicionales de los problemas que nos están acechando y que hay que dar solución de forma inmediata como es el desempleo y la desigualdad que ha generado éste y la corrupción que ha salido a la luz pública y que en la inmensa mayoría se ha destapado por acciones judiciales y periodísticas y nunca por los controles internos de los propios partidos políticos.

Por tanto, habrá que estar muy atentos y analizar cómo estos partidos emergentes gestionan la confianza de los inversores y sus propios movimientos internos de control en caso de que estas nuevas opciones cuenten con la confianza del electorado y les remita un mensaje de gobierno directo o en compañía de los partidos tradicionales. Habrá que analizar, igualmente, cómo las propuestas económicas que llevan en sus planteamientos políticos se adaptan al crecimiento económico que se está produciendo y que parece tiene tendencia de consolidación.